Segundos dentro del tiempo,
Y dentro del reloj, giran y giran
Los labios de la muerte,
En los bordes del destino.
Canalla mi conciencia,
Se olvida que no existe,
Preexiste al sueño, a la osadía
Al crepúsculo de tu cuerpo.
Hoy,
Que es un día cualquiera,
Dentro de una noche azarosa
Han pasado por mis palabras,
Atravesado mis oídos,
Anclado en mi reflexión
Lo crudo de la carne,
Lo dulce del amor,
Lo fundamental de un otro,
Los brazos del más allá.
Aquello que no tengo,
Nunca tuve,
Ni tendré
Tu voz en un cofrecito
Aquí, profundamente mío
Te quite de la realidad
Un timbre,
Usurpe tus viceras
Me sigo enojando con vos
En un recuerdo,
Pero comprendo...
Que al final uno esta,
Para más luego... Dejar de estarlo.
Que sí es,
Ya no será.
Y ya.
La vida es un puente entre el cielo y la tierra,
Tu vida fue mi arco iris,
Entre la lluvia y el sol.
Tu ausencia mi cruz,
Que vómito cada vez
En tu inmortalidad.
A veces...
Te extraño mucho
Y siento tus manos como nube
Entre mis almohadas,
Se entrometen en mi dormir
Cambiándolo todo de lugar,
Y cada vez, te olvidó más
Y así tiene que ser.
Pero a veces, no quiero dejarte ir.
Y vos tenes alas... Y volas.
Y no te puedo alcanzar...
Hoy no se cómo terminar
Mis oraciones
Como cerrar mi dolor
Cada tanto siento
Que nos quedo una conversación pendiente
Y resulta que nos quedo toda mi vida por delante,
Pero allá estas,
Y yo acá...
Y ya.
Yo no se sí es lo que querías que pensáramos..
Pero, que vos si que sabías de la locura y el silencio obtuso.
Cada tanto me imagino,
Hablando de vos cuando me pregunten...
Y que se yo...
Te banco pero tu persona no deja de pelearme.
Donde quedamos cuando te fuiste,
Ni siquiera supe decir "te quiero"
A pesar de que lo supieras,
Supimos tener como toda madre e hija
Esa relación tan espantosa y tan hermosa.
Se acerca a fuego lento...
Y por estas fechas, ya sabría la noticia,
De qué había llegado el momento
Que marcaría mi vida para siempre.
Éramos tan jóvenes,
Y otro año
que tengo que dejar ir una parte nuestra.
Cada vez falta menos..
Cada vez menos...