Por estos días y estos usos,
que configuran también, la forma de sentir
lo mismo que sentíamos, pero no lo sabíamos.
Este formato, con ribetes y fusión,
compaginan lo que siempre dije pero no podía desbloquear.
Deslogguear, una forma de dejar de existir.
De pronto floreció, lo que se llevó mi cuerpo
aquel que vivía en modo automático,
lo que nunca me había detenido a pensar.
Ahora intento, detenerme con más frecuencia
y apreciar...
Que no se habla con la boca llena,
que no se ve sin los anteojos,
que no se siente con los guantes,
que no se escucha con los prejuicios,
que no se encuentra con la ausencia,
que no se piensa con la mente,
ni se pisa sin los pies.
O sí,
o si puedo elegir.
o sí, quiero.