Yo quería hacer un bricollage de autores....
Me quedo un suma simple.
Entre la sopa y las letras.
No cabía ningún fideo,
No hay espacio en el plato,
Donde todo es marea.
Yo quería hacer un bricollage de autores....
Me quedo un suma simple.
Entre la sopa y las letras.
No cabía ningún fideo,
No hay espacio en el plato,
Donde todo es marea.
Yace,
de saber para mi,
eclipsada.
Aunque sin c, funciona.
La elipse tiene olor a calipso,
Ese ruido a tracción.
Ocurrió un día que entendí
Que yacer, de ya está
Desvía el ritmo, desafina
Y aunque la insistencia reincida
El yacer, bloquea.
El.enemigo más.impiadoso
Son las palabras de justificación,
Su irrevocable exactitud
Desvanece la creatividad.
Cuando solté,
Las sogas que ataban las palabras con el aliento, se presento:
Sólo hay que restar l@ C.
A veces me tengo que decir que no siempre me deja escribir como me gusta.
No me larga la correa.
Y a pesar de sentirme enjaulada, presa de la supervivencia, de estas cuatro ideas o 5 palabras... adentro o afuera de este muro de carne y hueso...
Voy al encuentro de un imprevisto que me haga reír y me obligue a frenar.
En perspectiva, me siento a dudar.
Sudo, pues no se que quiero.
Me encuentro buscando en los rincones ideicos, en los espejismo cerebrales, detrás de una metáfora, dentro de un mundo. Fuera de mi, entre mi, por ti.
Tiemblo, si me asusto pensando que me encierro para no hablar, y me someto a la voz invertida, advertida, pervertida.
Hace poco... Aunque no hay razón para hacerse oir, en el barullo de mi cuerpo, en el dolor de mis dientes, el torrente de mi sangre empuja y no se que sucede.
Me lleve mis dos piernas y brazos, lo que restaba de mi cabeza, lo que se hace llamar busto, vientre, genitales, etc a los profundo de la cama.
Cerré los ojos con el afán de desterrarme, de hacer como si... pudiera dormir.
Es una forma de encierro... me dije.
De engaño.
De expulsarse del mundo, y no admitir que una parte del mundo es inhabitable.
Esa que abre un abismo, después del terremoto, y te encierra entre el huevo y la gallina.
Hay respuestas que admiten mas de una pregunta, pero preguntas que no admiten LA respuesta.
Simplemente, no existe
¿la pregunta o la respuesta?
No se veía,
Ni mi boca ni mis pies.
Ni hablaban, ni se escuchaban.
Los ecos del frenesí.
Los susurros de muro,
Los chacabucos temores.
Pero ocupaba un lugar,
En el puñado, entre los dedos
Manojo de silencio anudado
En las vísceras inclaudicables.
Luego,
Se desenredo el camino,
Estableció sus bordes con una dirección,
Desenvolvio sus pasos,
Esos que no se veían,
Que no se oían
Y sin hacer un mayor esfuerzo,
Como un valor agregado
Se montó al hombro de la sombra
Desplegó su ritmo.
Sólo hay un paso mposible,
El que podría haber sido sin dejar de ser la consecuencia de alguno anterior.